La Escabechina
Un lugar diferente.
Una cocina inesperada y con mucho sabor.
En una plaza del barrio de Iturrama de Pamplona hay un lugar distinto, de esos que se descubren y se recomiendan con una sonrisa. La Escabechina no es un bar cualquiera: aquí se cuida la música, se tiran bien las cañas y se brinda con una gilda (de verdad… o de gominola).
Nuestra cocina tiene su propio estilo. Trabajamos con conservas, sí, pero no como te las imaginas. Las cocinamos, las acompañamos, las llevamos a bocadillos, focaccias, ensaladas o wraps que sorprenden por su sabor y originalidad. Cada plato tiene su historia, cada combinación está pensada para que te quedes con ganas de volver.
La Escabechina es eso: un rincón con alma, donde se viene a comer bien, charlar mejor y pasar un buen rato sin prisas.
Del aperitivo al último sorbo, todo lo que hacemos tiene un sabor único. Nuestra carta está pensada para sorprender, compartir y disfrutar sin prisas. Aquí van algunas paradas imprescindibles:
En La Escabechina el vermú es casi religión. Aunque no nos llamamos vermutería, muchos ya nos consideran una. Nuestra barra es el territorio de las gildas, que aquí son pequeñas obras de arte:
• De anchoa, boquerón, pulpo, langostino o huevo de codorniz.
• Ediciones especiales de fin de semana con queso azul, alcachofa, mermelada de pimiento o mozzarella.
Acompáñalas con uno de nuestros vermús, licores o una caña bien tirada (dicen que somos de los mejores de Pamplona). Aquí, hasta la copa más sencilla se sirve con una gilda de gominolas. Porque los detalles importan.